REVELADO DE NEGATIVOS EN BLANCO Y NEGRO
Lo
primero que hay que hacer para poder revelar un negativo es sacarlo del carrete
e introducirlo dentro del tanque de revelado. Para ello debemos entrar en un
cuarto oscuro con el tanque abierto y con todos los elementos a mano para
poderlo cerrar: el carrete, unas tijeras y un mecanismo (puede ser un
sacacorchos), para abrirlo. Una vez a oscuras; se abre el carrete y la película
se manipula con las manos lo menos posible (se pueden usar guantes blancos de
hilo), introduciéndola en la espiral que tiene el tanque de revelado.
Si
sólo se va a revelar un carrete, hay que sujetar la espiral dentro del tanque,
bien con otra espiral vacía, bien con unas pinzas especialmente diseñadas para
ello.
Preparar
el revelado según normas del fabricante y tener preparado igualmente el baño de
paro y el fijador. Normalmente ambos estarán en botellas adecuadas. Cada uno de
los dos se podrá utilizar las veces que se indique, pero en cada caso se irán
aumentando los tiempos de actuación a medida que se aumenten el número de usos.
Es bueno echar, antes de revelar, un poco de agua dentro del
tanque. A continuación se introduce el revelador. Se empieza a contar cuando
cae el primer líquido. Se agita un par de veces para que el líquido corra por
toda la película y para obtener el contraste adecuado, y se golpea en la pila
para eliminar las posibles burbujas. Esta agitación debe ser continua durante
el primer minuto y posteriormente cada 30 segundos. Nuestra experiencia nos irá
indicando los cambios necesarios. Diez segundos antes de finalizar el tiempo de
revelado iremos tirando el revelador en un lugar apropiado para el reciclaje.
En este primer paso es muy importante controlar la temperatura, ya que, en
función de ésta, subiremos o bajaremos el tiempo de revelado.
Inmediatamente
después del revelado, para parar la acción de este y no contaminar al fijados,
introduciremos el baño de paro. Con unos 60 segundos es suficiente.
A continuación, introduciremos el fijador durante el tiempo que marque
el fabricante.
El siguiente paso es el de lavado. Para ello hay que colocar la
manguera dentro del tanque y dejar correr el agua corriente durante al menos 10
o 15 minutos
Una vez la película se encuentra fuera de la espiral se deposita
en el secador de negativos. El negativo se manipula con cuidado y se engancha a
la pinza menos pesada que es la que se coloca en la parte donde se encuentra el
ventilador. Se cierra bien el lugar donde se introduce la película y el secador
se enciende en la posición intermedia. Este paso puede durar entre 20 y 40
minutos, depende de lo larga que sea la película y de la velocidad del
ventiladores.
Una vez seca la película hay que cortarla y guardarla en lugar seguro
para que no sufra ralladuras.
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